martes, 28 de febrero de 2012









Son momentos difíciles
un corazón detenido
sin nada que hacer
esperando
entre las últimas flores
cruzar la laguna Estigia
o el mar


y tú cambiando de ritmo,

y a cada persona que te trae un recuerdo
le regalas dos besos rosas
y unas lágrimas
y a las que más quieres
- se te nota -
abrazos bailados
sin pudor
mostrando el corazón deshilado
abarcando
queriendo
agarrándote para evitar desvanecerte
gritando con los dedos
suspirando por lo bello que es vivir
y comprender y aceptar...

a mi también me dejabas consolarte
traía
brazos prestados con sabor
y te susurré nombre de amigos
sin rima ni metáforas
-ay,  los abrazos de Llanetes -
dijiste mientras sonreías en frío.

¡ya ves,
en la tarde llorada
 una sonrisa!            
                                                  para Ana.
                                     









miércoles, 22 de febrero de 2012









No es tan terrible
es un camino diferente
con atajos, eso sí,
con puentes
 y escaleras escondidas en la mochila del gimnasio,
con pasos que van
silentes
bajo las ramas de invierno
y que descansan
en la aceras más frías.

Pero es así,
ve acostumbrándote,
a ver sillas vacías
y el tiempo recogido en los armarios,
libros dormidos sin excusas
agujas deshiladas
y teléfonos en vela,
por eso pienso
que no pasa nada,
que lo de menos
son los disfraces disimulados
que utiliza en miércoles de ceniza,
las cervezas con tapa regalada
y los besos tumbados,
ni siquiera eso es importante,
ni siquiera eso me importa,
¿quién lo diría?.

Yo, me voy haciendo a la idea
y por eso entreno los suspiros
entre caricias y reproches.




lunes, 20 de febrero de 2012

lunes, 13 de febrero de 2012

sábado, 11 de febrero de 2012

Alejandrina






- Alejandrina, la verdad es que tuvo mala suerte, de joven era bonica, como la que más, y se casó con uno del pueblo, uno normal, como tú o yo, uno que tampoco era muy espabilao, camionero, hasta que un día se dio una hostia que casi se mata, el camión quedó destrozao, y él se salvó de milagro, quedó con magulladuras y poco más, pero a los cuatro meses, posiblemente a consecuencia de hostiazo, se le fue la cabeza, tuvo que ser eso, lo tuvieron que ingresar en un psiquiátrico, y ahora está mejor pero es aún menos espabilao, con alguna tontería que le da por decir, por ejemplo, está jugando al tute y dice: - din-don, tocan a muerto, el cura está a punto de venir; y sigue, serio, como si nada, aparte de eso tiene un invalidez pero trabaja en el campo como el que más, como tú o yo, pero de cuando en cuando lo vuelven a ingresar, no debe estar muy bien aunque trabaje.
- Alejandrina está envejecida, se apaña los domingos con un vestido de flores muy bonico y se va  sola al bar del Boniato a tomar una cerveza sin vaso, es de mi quinta, tiene dos guachos, el pequeño ha salido a su padre, no le ha hecho falta hostiazo y la mayor es guapa como su madre, por que su madre de joven era muy guapa, como la que más del pueblo.
- Alejandrina es de mi quinta, si alguna vez la veo en el bar, me dice que tenemos que ser consuegros, su guacha para mi guacho, su guacha está muy grande para su edad, me dice que le dice a su Jessica que trate con cariño a mi Álvaro, que lo mime, nos reímos, y le digo que si su Jessica pilla a mi Álvaro, lo destroza.
-Alejandrina es guapa, pero tiene pocas tetas, nunca tuvo, se las apaña los domingos con un traje nuevo de flores, los ojos los tiene tristes, menuda carga le ha tocado en la vida, nos quejamos y no sabemos lo que tenemos. De guachos éramos vecinos. Mi padre y el suyo, y otro vecino se sentaban en la puerta todas la noches de verano, estaban propios, mi padre tenía la costumbre de sentarse con la silla al revés, como si cabalgara en una mula, Alejandrina se reía de esa costumbre, y  siempre que la veo sola en la barra del bar, los domingos, tomando una cerveza sin vaso, se ríe y me lo recuerda.
- ¡La verdad es que, pobrecilla, la vida que le ha tocado vivir.!