jueves, 8 de enero de 2015

Charlie Hebdo


Si madrugas suficiente la luna contrasta con la noche y parece que te levantas para ir de bares, no a trabajar, la luna siempre produce esas confusiones alegres.

Pero el alba destruye enseguida ese paisaje tabernario de arena y, forma otro con luz granulada. El volante está frío y en la radio suena Moustaki para recordar el número apostólico de  muertos en París; cambio de cadena y una cantante con erres ronroneadas entona la Marsellesa; los locutores creen en la libertad con lápices de colores, solo el  más valiente menciona - en voz baja - el miedo y los políticos, que nunca han luchado, hablan de lucha. ¡Todos somos  "no se quién", un nombre que yo jamás he oído y que pasada una semana no volveré a oír.  ¡Pero cómo duele esa forma de morir, tan ajena!

Hay mucho tráfico, los pilotos antinieblas hoy brillan - inevitablemente - como lápices de colores.



martes, 6 de enero de 2015

Regalo de Reyes


No dejaba de repetir que cuántos regalos, que si todos eran para ella, que si nos habíamos equivocado y los contaba, varias veces, uno, dos, tres, cuatro...; uno, dos, tres, cuatro ...; uno, dos, tres ...

Nos encaprichamos en empaquetar (debería decir entazar) nuestro cariño la noche de Reyes y demostrarle de esa manera la querencia  y, acordamos regalarle cada uno un presente para igualar montones. Estas fueron las sorpresas: tazas para el té y más tazas, cucharillas y más cucharillas para el té, bandeja para el té, jarra para el té, un jersey y por fin, el té. Buena intención si había,  pero nos faltó logística y comunicación.

En mi familia son  generosos, desprendidos, dispuestos; ayer le tocó a mi hermana Carmen recibir nuestros besos envueltos en papel del Corte Inglés, pero para ser justos otro día deberán ser para Jesús, otro a Maribel, otro a mis padres, otro a María... y así uno, dos, tres, cuatro...



p.d. Pero si fueran buenos de verdad, a mediodía, me dejarían una pata de cochinillo.