viernes, 4 de diciembre de 2015



Después de comer, nada como el documental de la dos, instruye y, en ocasiones, ayuda a conciliarse en el sofá.
Hace un par de días emitieron uno en el que iban dos ingleses, creo, navegando entre diversas islas de Alaska buscando un gran oso grizzly, los más pequeños no interesaban y, mientras andaban en ello enseñaban como cazaban peces, abrían almejas o pastaban entre hierba, saliendo el locutor en el documental tanto como los osos.

Una de las cosas que me pareció más curiosa fue como los osos escarbaban con sus grandes zarpas en la tierra para comer raíces de abedul, estas - según el narrador - poseen las mismas cualidades que la aspirina (es cierto, lo he comprobado en google). ¡Y me maravilla como un animal puede saber esto! y  aún más,  ¡cómo puede transmitir ese conocimiento a sus oseznos! pero sobre todo, lo que me deja estupefacto es,  ¿cómo sabe el guapo locutor que le duele la cabeza al oso?

Esa tarde ya no concilié el sueño.


jueves, 3 de diciembre de 2015


Nos fuimos Javinchi y yo al Cronos, un bar de plaza otoñada, adecuado para terminar la noche antes del alba. Luego llegó Llanos, sonriendo entre abrazos  - presume de ellos -.
Los tres sabemos beber, pedir y pagar y, mientras estábamos en eso, por hacer algo, hablamos de cosas; de la influencia del haiku en la poesía de Machado, de los universos paralelos y de las soledades.

Junto al agua negra.
Olor de mar y jazmines.
Noche malagueña.        A.M.

El Cronos conserva un lugar paralelo y cercano, la barra sigue siendo larga pero con astillas picadas -como si fuera palo de barco - con humo adivinatorio y chasquido de pipas, con gente que se besa y baila suave, con carpetas tiradas o abandonadas, con un hombre de rojo y su mahou raptada, con más gente que charla entre ellos sin oír nada y, otros tres como nosotros mismos hablando de si en otros mundos hay esperanzas.

pozo umbrío,
el silencio
de la piedra que cae.   J.

Los universos paralelos son infinitos, igual que las dimensiones - todo está escrito en arriesgados estudios de física cuántica - tal vez en alguna de ellas se crucen los fantasmas y alguno, de vez en vez, se encuentre por los lugares ajenos y se pierda y, al darse cuenta deje de ser.(?)

La noche mezcla lo temas y, pasamos sin esfuerzo de soleás múltiples a fantasmas japoneses y, de Machados paralelos a haikus en cinco, siete, cinco dimensiones.

Aunque yo no quiera,
yo, la desarraigada
huelo a tierra.             Ll.

Al despedirnos, mientra la luna sigue baja,  Javinchi regala plumas mágicas, azules y negras, en las que se esconden por igual,  poemas y manchas. Llanos pide de vuelta los  abrazos que dio al llegar. Yo les di la posibilidad de infinitas vidas paralelas.

Y, ahora que lo pienso,  fui el más generoso.

hoja de otoño,
la espina de la acacia
también da sombra.  J.A.