lunes, 14 de noviembre de 2016

José Hierro

Estoy leyendo un biografía de Vicente Aleixandre (La memoria de un hombre está en sus besos de Emilio Calderón) , intentando vivir un poco en Velintonia - su casa refugio - y ojeo unas fotos de sus recuerdos y compañeros, con Lorca, Cernuda, Dámaso Alonso, todos jóvenes y reconocibles, a otros les puse cara, Carlos Bousoño, José Luis Cano, y todos van con traje y corbata y posiblemente con poco dinero en el bolsillo.
En otra fotografía lo veo con un joven José Hierro, un poeta que aún no había encontrado su rostro definitivo, irreconocible para mi.  Y me hace preguntarme eso, ¿cuándo aparecen nuestros verdaderos ojos?, la cara última de la memoria.