miércoles, 14 de diciembre de 2016



Me paso por el barrio, voy a comprar unos tacos y unos tornillos de 7 mm. (creo) para colgar unas perchas y ya que he vencido la pereza de la tarde nocturna, aprovecho para andar y deshacer conciencia abdominal.

En pocos metros cruzo por cafeterías y bares que  sirven mahou clásica y aceitunas partidas, los clientes se repiten, hombres en edad de beber y mentir, eso me parece, así a vuela pluma, mirando tras los cristales ahumados. La parroquia no disimula el tedio, fuman en la puerta y expelen el alma por la boca, otros miran la tele apagada mientras cuentan las monedas del bolsillo.

Así andan todos los que me cruzo en esa foto desgarrada, y ahora la ministra quiere que la jornada termine a las seis, ya ves que putada, demasiada tarde para aceitunas rotas y cerveza de barra.